
En el anocher mis ojos se cerraron, pensaba en algo que me hiciera sentir viva y solo hayé en la oscuridad un bienestar.
Cuando ya habian pasado las horas voces irrumpieron mi sueño y me veía gritar, lloraba siempre te nombraba, pero nadie me escuchaba, intenté reaccionar, pero más miedo me daba seguir en esa guerra que noche a noche tengo que enfrentar.
Al despertar en la mañana llegué a la conclusión de que mi espiritu está encerrado en algun lugar oscuro, un lugar que solo se iluminará cuando yo muera, eso es lo que siento. Quedé realmente impresionada al darme cuenta de esta realidad, no se, quizá las personas no creas en este temor y desesperacion que siento, pero es real, no es que exista solo en mi mente porque por algo lo estoy viviendo. Para compreder tienen que vivirlo en carne propia.
Hasta pronto